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Jesuit Fathers & Brothers

Blessed Sacrament Parish

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Pastor's Corner

Archive for February, 2006



Sexto Domingo (B)

By Fr. Michael Mandala, S.J. on 13-02-2006 | Pastor | Comments Off 


· Sexto Domingo (B), 12 febrero, 2006
· Día Mundial del Matrimonio
· Tema: “Si quieres Puedes curarme.” “¡Sí Quiero: Sana!”

· El leproso le suplicó a Jesús, “Si quieres, puedes curarme.”
· “ Jesús se compadeció del hombre, y extendiendo la mano, lo tocó y le dijo, ¡Sí Quiero; Sana!”
· Se compadeció, lo tocó, lo sanó

· ¿Qué era la lepra en la época del Levítico (primera lectura), y en el tiempo de Jesús?
· Muy posiblemente, en una sociedad un tanto primitiva, había muchas enfermedades de la piel;
· Es muy probable también que todas esas enfermedades fueran consideradas lepra.
· Como el peligro de infección y contagio era grande, había una serie de disposiciones muy rígidas con respecto a los enfermos, cosa que escuchamos en la primera lectura:
· El leproso quedaba rigurosamente excluido de la sociedad civil y religiosa,
· Quedaba catalogado como impuro – un estado que le prohibía ni rendir culto a Dios en el templo ni participar en la vida familiar.

· El enfermo que aparece hoy en el evangelio le suplica a Jesús su curación.
· Vemos que Jesús falta a la ley que prohibía tocar a un impuro.
· De tocar a un impuro Jesús se pone en peligro de ser declarado impuro, y todavía más de ser contaminado.
· Ni modo, Jesús se compadeció de este señor – o sea, Jesús entendía el sufrimiento de este pobre.
· El sufrimiento le tocó al corazón de Jesús, y él se identificó con el pobre leproso,
· Le extendió la mano, lo tocó su cuerpo deformado, y lo sanó.

· Así que la lepra era como la expresión del mal físico, personal, y comunitario,
· Cuando Jesús cura a un enfermo de este mal, él se nos presenta como Salvador de todos nosotros, en todas las facetas, y en todos los niveles.
· Nosotros también decimos, “Si quieres, puedes curarme.”
· Él nos responde, “¡Sí Quiero: Sana!”

· Hoy celebramos el Día Mundial del Matrimonio, es un día para agradecer a Dios por el hermoso regalo del sacramento del Matrimonio.
· San Pablo nos recuerda que este sacramento refleja el amor de Dios por su gente, la iglesia.
· En este sacramento un hombre y una mujer entran en una relación de alianza con Dios.
· Ellos se comprometen 100% uno al otro e invitan a Dios a ser una parte integral y activa en su relación matrimonial.
· Dios por su parte los equipa a través del sacramento con todo lo que necesitan para que su relación de amor sea cada día mas fuerte.
· Una de las gracias más grandes que Dios les da es el poder del perdón y la sanación.

· Al igual que el leproso en el Sermón, las parejas casadas sienten la necesidad de ser sanadas, tanto ellos mismos como sus relaciones matrimoniales.
· Las ocupaciones cotidianas, insensibilidades, egoísmos y, en algunos casos, infidelidades, pueden carcomer la relación de una pareja.
· Una pareja de repente se encuentra desilusionada, llena de dolor, decepcionada el uno del otro.
· Necesitan ser sanados.
· Lo que a veces no se dan cuenta es que son ellos los que tienen el poder de sanar.
· Cada pareja presente en esta iglesia hoy tiene el poder de sanar y fortalecer su relación con la ayuda de Dios.
· Esa sanación comienza con el perdón.
· Entierra tu orgullo, abre tu coraz6n y perdona a tu esposo (sa).
· En el instante que perdonas, abres la puerta al poder de sanación de tu sacramento.
· Cada pareja tiene la necesidad de sanación de vez en cuando.
· Ya sea una sanación leve o una sanación profunda.
· Jesús quiere que tu seas sanado tanto como quiso que sanara el leproso de hoy.
· Reclama ese poder de tu sacramento y experimenta el gozo de ser uno solo.

En un mundo donde el matrimonio está bajo ataque, la iglesia y la sociedad necesitan de parejas comprometidas a lograr que sus relaciones sean saludables y fuertes.
· Una pareja casada y profundamente enamorada se convierte en una verdadera fuerza sanadora y una señal de esperanza para todos que la rodean.
· Es por eso, que en este Día Mundial del Matrimonio, honramos a todas las parejas casadas y les damos las gracias por el regalo de su sacramento.
· Hacemos oraciones para que Dios continúe bendiciéndolos con un amor cada día mas profundo el uno por el otro, y les pedimos que ellos continúen siendo el signo del amor sanador de Dios por todos nosotros.

· Celebrante:
· Que se paren: Los que tienen más de 50 años de estar casados; 40 años, 25 años, 10 años.
· Que se paren los recién casados.
· Que se paren los que están preparando para casarse

· Queridos amigos, el día de su boda, se presentaron delante del ministro de la iglesia y la comunidad y solemnemente declararon su amor.
· En este Día del Matrimonio, se presentan ante la comunidad de fe como un recuerdo de la gran belleza del Sacramento, o sea, la Alianza del Matrimonio.
· Se presentan ante sus hijos que reflejan la vida y amor que les han dado a través de su matrimonio.
· Se presentan ante aquellos que viven su vocación en la Iglesia sin casarse. Sus votos matrimoniales complementan sus vidas de compromiso y servicio al llamado de Dios.
· Se presentan ante viudas y viudos que recuerdan el amor y la entrega que les dieron a su esposo o esposa.
· Se presentan ante nosotros todos como testigos del amor matrimonial que Cristo bendijo abundantemente el día de su boda.
· Los invito ahora a renovar las promesas que se hicieron de eterna fidelidad mutua.

· Parejas (repitan después de mí) (Favor de incluir el nombre de su esposa o su esposo):
· “Como un día lo hice, hoy te tomo ___, como mi esposo(a) y prometo serte fiel en los tiempos buenos y en los tiempos malos, en la salud y en la enfermedad y honrarte y respetarte todos los días de mi vida.”

· Celebrante:
· “Han renovado sus votos matrimoniales ante la Iglesia.
· Que el Señor en Su bondad, fortalezca su compromiso y los colme de bendiciones.”
· Amen.

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