Pastor's Corner
Archive for March, 2007
Mar
18
4* Cuaresma (C)
By Fr. Michael Mandala, S.J. on 18-03-2007 | Pastor | Comments Off
• Cuarto Domingo de Cuaresma (C), 18 marzo de 2007
• Tema: Dios Siempre Recibe a los Pecadores Arrepintidos
• Laetare Alégrense
• ¿Con quien se identifica en el evangelio de hoy?
• El Hijo Prodigo
• El Hijo Mayor
• El Padre
• ¿Donde está Jesús en este evangelio?
• Normalmente el predicador del evangelio de hoy se concentra en la acción de contrición y conversión del hijo prodigo.
• Hoy día vamos a pensar un poco en el amor activo del Padre.
• El evangelio de hoy empieza con esta oración: Lucas 15:3, Los fariseos y los escribas murmuraron entre si, “Este recibe a los pecadores y come con ellos.”
• Este pasaje bastaría para calificar a san Lucas como el evangelista de la bondad y misericordia de Dios.
• Ninguna página es más tocante y tierna que ésta que constituye una defensa de los pecadores, frente al orgullo presuntuoso de los fariseos.
• En ésta historia, los detalles saltan a la vista.
• El hijo menor no se trata de un hijo más o menos bueno o malo.
• Se trata de un mal hijo que ofende al padre reclamándole ya su herencia, como si deseara su muerte.
• La gasta sin ningún recato.
• Y cuando decide volver a casa, es simplemente por haber experimentado hambre.
• El hijo mayor de la parábola representa a esos que siempre estuvieron en la casa y no se aprovecharon.
• No sabemos si el fin del relato supone que el mayor entró a la fiesta o siguió de largo con su enojo.
• Ojalá a nosotros no nos suceda lo segundo.
• El padre, por su parte, no toma en cuenta nada más que el bienestar de sus hijos.
• Tiene verdaderamente corazón abierto.
• Así aparece lo desagradable que es, a los ojos de Dios, nuestra actitud de superioridad y condena de los que consideramos pecadores.
• El padre veía a los hijos en una manera completamente distinta:
• El padre amaba a su hijo prodigo y estaba feliz que él había regresado.
• Y veía a su hijo mayor con ternura y paciencia.
• El pecado es nuestra distracción del amor del Padre, pero él no deja de amarnos durante nuestro pecado:
• Él nos espera regresar con paciencia infinita.
• Él nos llama a si mismo.
• (cf. Rev. fr Victor F.A. Celio, OP)
• Quizás ahora podemos comprender ésta parábola que mal nombramos del Hijo Pródigo.
• Ciertamente, ésta no tiene mucho que ver con cualquier de los dos hijos,
• Sino con el padre que recibe con besos y abrazos al muchacho que había abandonado su casa y,
• A la vez, invita al otro que no quiere sentarse a la mesa para compartir la cena preparada.
• Dios, representado en esta parábola, no se acuerda de amarguras ni heridos;
• Dios no condena ni juzga como nosotros juzgamos.
• Dios sólo celebra la vida que de maravillas ha regresado al corazón de una familia.
• Pues ahora, nosotros, en plena Cuaresma nos preguntamos:
• ¿Cómo respondemos en fe al pecado y la reconciliación?
• ¿Podemos aceptar la oferta generosa del perdón de un Dios que nos ama sin condición?
• ¿Podemos abrazar a todos los que vuelven a la mesa eucarística sin resentimientos?
• (cf. P. Donaldo Headley)
• Un ser humano no puede vivir sin amor, y el amor esta experimentado solamente cuando uno esta tocado.
• Necesitamos sentir el amor de nuestro Dios.
• El llama a nosotros, nos busca, se nos acerca y nos toca.
• El nos perdona de todo pecado y nos invita a la casa y a su mesa para compartir su vida y su amor.
• Y mas, El nos fortaleza para vivir en un mundo que a veces nos separa del Dios que nos espera con su esperanza y amor.
• ¿Donde está Jesús en este evangelio?
• Entre los pecadores comiendo con ellos – comiendo con nosotros.
• ¿Con quien se identifica en la parábola de hoy?
• Jesús nos invita identificarnos con el padre de la historia, y llegar a ser los que sentir el amor y perdón de Dios y en turno ofrecer este amor y perdón a los demás.
• Pidamos que el Señor nos ayude en esta gran tarea de nuestra vida.
• Así sea, Amen
• Jóvenes y sus padres y madres – en su retiro de preparación para el Sacramentos de la Confirmación y la Santa Comunión
Contact