Pastor's Corner
Nov
11
• 32 (C), 11 noviembre, 2007
• Tema: Dios no es Dios de muertos sino de vivos.
• Introducción:
• Estamos ya terminando el año litúrgico
• El primer domingo de Adviento viene dentro de tres semanas
• Por eso, no hay nada extraño que dos de las lecturas de hoy nos dirijan hacia la vida futura.
En la Primera lectura del antiguo testamento, siete hermanos y su madre murieron por su fe en Dios y en la vida eterna
En el Evangelio (de san Lucas, 20) Jesús proclamaba la vida eterna frente la oposición de los Saduceos.
• Francamente, por lo común, no pienso mucho en la Vida del Mas Allá
• Porque tengo demasiado que hacer en la Vida del “Mas Acá”
• Pero en este mes de noviembre, cuando nos acordamos de los que han fallecido, y
• Cuando se acerca el Día de Acción de Gracias, y el principio del Adviento,
• Me parece apropiado pensar en las realidades de la vida por los dos lados de la muerte: Antes y Después.
• El punto clave de nuestra fe en es la muerte y la Resurrección de Jesús,
• La Resurrección de Jesús es el mero mero de nuestra esperanza.
• San Pablo dice, “Sin la Resurrección de Jesús, nuestra fe sería vana ilusión.”
• Sin la Resurrección de Jesús, estaríamos perdiendo tiempo en esta iglesia hoy.
• Aunque no sabemos exactamente de lo que consiste la vida eterna,
• Nuestra fe en la Resurrección de Jesús nos asegura que la vida no se acaba en la muerte, sino que se transforma.
• ¿Qué significan las palabras, “vida eterna”?
• Cada domingo proclamamos en el Credo:
• “Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro”
• Es fácil decir estas palabras, pero ¿Qué significan para nosotros?
• Me parece que las palabras, “vida eterna,” toman más significado en el momento que alguien de nuestra familia muere o cuando un conocido tiene una enfermedad terminal.
En estos momentos nos paramos a pensar en el significado y el valor del ser humano.
• Se nota, que el ambiente de hoy, no es precisamente el ambiente ideal para hablar de la vida futura.
• Muy a menudo en la televisión se oyen personas que no creen en la vida después de la muerte;
• No creen en la inmortalidad;
• No creen en la resurrección de los hombres y mujeres
• Por otra parte
• El sentido de consumo ha llevado a muchos vivir esta vida como si no hubiera otra.
• Se oye en los anuncios de televisión: “Compren esta joya, o tomen estas pastillas para tener la vida feliz para siempre.”
• El problema es que las promesas siempre resultan en nada
• En el Evangelio de hoy
• Los Saduceos, un grupo religioso, no creían en la resurrección;
• Hicieron su pregunta a Jesús, no porque deseaban una respuesta, sino porque querían ponerle una trampa.
• Ellos vivían demasiado interesados en sus negocios del presente para tener tiempo a preocuparse seriamente por el futuro.
• Jesús, por su parte, no cae en la trampa.
• Sino proclama la resurrección y la vida eterna, destacando que Abraham, Isaac, y Jacob - los Primeros de la religión judía, seguían viviendo.
• Jesús nos asegura, “Dios no es Dios de Muertos sino Dios de Vivos, pues para él todos viven”
• Me parece que es cierto que tenemos fe en la vida del Mas Allá
• Pero en nuestras vidas rutinarias, ¿Vivimos conformes a esa esperanza?
• La vida del “Mas Allá” debe tener algo que ver con la vida, digamos del “Mas Acá.”
• La existencia de una vida futura nos llama a un compromiso por la vida presente.
• Si creemos en Dios NO de Muertos sino de Vivos, esta fe debe impactar nuestra vida diaria
• La vida diaria nos prepara para la vida eterna
• Dios de Vivos nos urge amarnos unos a los otros
• Mientras, la muerte trae el desprecio unos a los otros
• Dios de Vivos nos dispone buscar la justicia
• Mientras la muerte existe en la discriminación y en el machismo exagerado
• Dios de Vivos nos da la paciencia con nosotros mismos y con los demás
• Mientras La muerte nos impone la desesperación.
• Hoy en nuestra parroquia, celebramos el memorial de los Mártires de la (UCA), Universidad Centroamericana de el Salvador,
• Estos mártires ofrecieron sus vidas hace dieciocho años en su papel de ganar la justicia para los pobres de El Salvador.
• Como la familia en la primera lectura de hoy, los seis Jesuitas y las dos cocineras que murieron, dieron sus vidas heroicamente dando testimonio de su fe en Dios y en el valor de cada ser humano.
• Ellos vivían sus vidas con fe en el Dios de los Vivos.
• Al seguir con la misa hoy,
• Nos damos cuenta de que la Eucaristía es el puente entre los vivos y los muertos.
• La Eucaristía hace presente la Pasión, Muerte, y Resurrección de Jesús.
• Pidamos que nuestra misa siempre nos de la perspectiva de los cielos, y del Dios de los Vivos, para guiarnos hacer las decisiones justas en la tierra.
• As’ sea, Amen
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