Pastor's Corner
Jun
8
* 10 Ordinario (A), 8 junio, 2008
* Tema: El Señor ve los corazones
* En el Evangelio de hoy,
* Aparece la figura de Mateo – un publicano
* Él era representante de la clase de los recolectores de impuestos.
* Ellos representaban la opresión de Roma y la humillación política y religiosa del pueblo.
* Mateo era judío, pero uno de esos traidores: él recolectaba dinero de los Judíos a beneficio de los Romanos.
* Todo el mundo despreciaba a Mateo por su trabajo. Pero Jesús veía no solo su trabajo, sino también su corazón.
* Aunque Mateo era pecador, tenía el corazón abierto a recibir la llamada del Señor.
* Estaba disponible.
* El Señor lo vio por los ojos, y le dijo, “Sígueme.”
* La respuesta de Mateo fue completa y inmediata – a todo dar
* Mateo se levantó de su escritorio de recaudar impuestos;
* Lo dejó todo por un lado.
* Para Mateo, no había en su vida un mensaje más profundo que el del Señor.
* Mateo se levantó de golpe, siguió a Jesús de una vez, y nunca volvió para atrás.
* Mateo estaba tan feliz que el Señor lo había llamado, que invitó a todos sus amigos a una fiesta para celebrar la nueva vida en que él iba a embarcar.
* Aunque sus amigos – obviamente muchos eran publicanos como era él – no entendían completamente lo que Mateo estaba haciendo, de todos modos ellos estaban felices por él.
* Los amigos vinieron a la fiesta para celebrar con Mateo, y para conocer a este Señor Jesús, a quien Mateo hablaba mucho.
* Unos fariseos y personas de la Ley Judía también estaban presentes en la fiesta.
* La respuesta de ellos – Los que debían haber tenido corazón abierto – era completamente opuesta a la de Mateo.
* La respuesta de ellos era de estar celosos y soberbios.
* Ellos solo veían al publicano y a sus amigos como pecadores.
* Ellos se ponían celosos de Jesús porque el pueblo lo seguía a él en lugar de obedecer a ellos.
* Aunque Mateo quería hacer algo bonito con su vida;
* De dejar su camino malo;
* De seguir el camino de Dios;
* Los fariseos en lugar de admirarlo, lo querían condenar y no solo a Mateo, sino también a sus amigos aun a Jesús.
* A los Fariseos, Jesús les respondió, “Vayan pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia no sacrificios.”
* “Yo no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores.”
* Dios nos pide misericordia no sacrificios.
* ¿Qué significa esto?
* ¿Qué nos está pidiendo Dios?
* Como cristianos y como miembros activos de la raza humana, automáticamente sabemos lo que significa la palabra “sacrificios.”
* Sacrificamos nuestro tiempo y energía para ganar el pan de cada día.
* Sacrificamos sueños e ideas por los sueños de nuestros hijos.
* Cuando escuchamos la palabra sacrificio inmediatamente nos viene a la mente el acto de dejar una cosa para ganar otra.
* Por otro lado, “Misericordia” es una palabra más amplia que “Sacrificio”
La palabra “misericordia” me impacta como una palabra clave para entender nuestra relación con Dios y nuestra relación con nuestro prójimo.
* De alguna manera la palabra misericordia define a Dios como quien ama y da sin reserva a quienes no se lo merecen.
* Podemos decir entonces que la misericordia es un acto de compasión que conlleva perdonar y ayudar a aquellos que no merecen ser perdonados o a nuestro parecer no merecen ser ayudados.
* (Cf. Sindy Collazo,www. slu.edu)
* El Señor nos llama a nosotros personalmente, también
* Él nos ama sin reserva alguna
* ¿Cómo vamos a responder a esta llamada y a este amor?
* ¿Lo haremos como lo hizo, Mateo, agradecidos, con corazón abierto, dispuestos de hacer los cambios necesarios en nuestra vida?,
* ¿Lo haremos como lo hicieron los Fariseos, con pretextos, condenaciones de los demás, estancados en nuestro orgullo?
* El Señor nos dice, “Yo quiero misericordia no sacrificios.”
* Al seguir con nuestra celebración de hoy
* Demos gracias al Señor que ve los corazones.
* Pidamos que tengamos la valentía de responder con la generosidad de San Mateo a su llamada.
* Así sea. Amen.
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