Pastor's Corner
Feb
14
* Sexto Domingo Ordinario (C), 14 febrero, 2010
* Tema: Mirando Al Otro Con Ojos Nuevos
* En este dÃa de San ValentÃn celebramos el dÃa del amor y de la amistad.
* Para celebrar este dÃa del amor, la liturgia se centra en la historia de Aquel que se hizo amor por nosotros;
* El evangelio de Lucas nos relata el encuentro de Jesús con sus discÃpulos y gente que habÃa venido de lejos a escucharle.
* Pero sus palabras nos inquietan:
* “Benditos son los pobres.†No lo entiendo, pues la pobreza no es una bendición.
* “Malditos son los ricos.†No lo entiendo, pues hay muchas personas ricas que son muy buenas.
* ¿Qué es la lección que el Señor nos ofrece hoy en dÃa?
* Revisemos las Lecturas:
* La lectura del profeta JeremÃas introduce de modo perfecto la del Evangelio.
* JeremÃas ofrece un conjunto de bendiciones y maldiciones, basado en la relación del ser humano con Dios.
* En el Evangelio, San Lucas habla de realidades externas que se contraponen:
* Los pobres/ los ricos;
* Los hambrientos/ los hartos;
* Los que lloran/ los que rÃen;
* Auque San Lucas habla de realidades externas, apunta hacia una sola realidad interna de cada persona:
* En este contexto, la “condena†de los ricos, hartos, superficiales y falsos profetas debe entenderse no como una condena a la riqueza y abundancia,
* Sino como una condena de las actitudes internas que incapacitan a una persona a velar por el pobre, enfermo, desamparado, rechazado, etc.
* La Historia de mi amigo que servÃa como voluntario con los Servicios Sociales de nuestra Parroquia.
* Tengo un amigo, lo llamaremos, Pedro.
* Él es buena persona, graduado de universidad, medio rico, y viene de buena familia.
* Es buen católico.
* Ha vivido una vida privilegiada y tranquila.
* De repente, se le ocurrió la idea de hacer algo para la parroquia, y decidió trabajar unas horas semanalmente con nuestros Servicios Sociales.
* QuerÃa ayudar a los pobres de la comunidad.
* De hecho, empezaba a venir cada semana a servir.
* Él tenÃa todo en su vida – querÃa DAR a los demás un poco de lo que él tenÃa.
* Se dedicaba a su trabajo – lo hacÃa bien, pero con un poco de la actitud de superioridad.
* Resulta que un dÃa al hacer sus tareas de voluntario, Pedro conoció a un señor – sin hogar, pobre, y de otra raza que él.
* Con una actitud de superioridad, Pedro se puso a hablar con este Señor – lo llamaremos, Juan.
* De pronto – Juan le contaba de su vida.
* Juan habÃa estado en la cárcel por varios años
* HabÃa abusado drogas
* VivÃa por largo rato en las calles
* ProvenÃa de una familia difÃcil
* De hecho Juan habÃa vivido en una manera completamente distinta que mi amigo, Pedro.
* Pero era “algo†en Juan que le llamaba la atención a Pedro.
* A lo largo de varios dÃas, los dos se conversaban mucho.
* Pedro descubrió, que Juan tenÃa un conocimiento profundo de Dios, y de lo que es la vida humana de verdad.
* Juan habÃa enfrentado los demonios en su vida, y aunque no tenÃa dinero, ni hogar, ni titulo universitario, Juan tenÃa una sabidurÃa y rectitud que le impresionaba a Pedro.
* Al hacerse amigos, Pedro aprendÃa mucho de Juan.
* Pedro se enteraba de lo que es ser un hombre honesto y directo.
* Pedro veÃa en Juan algo especial – aunque este pobre hombre no tenÃa ni techo ni riquezas.
* Por medio de Juan, Pedro se encontraba con Cristo profundamente.
* Esa actitud interna,
* Con relación a las necesidades de los más pobres,
* A su dolor y sufrimiento, a sus lágrimas y a su persecución,
* Es a lo que se refiere Jesús en el Evangelio del dÃa de hoy.
* No es que Jesús bendiga esas duras realidades. ¡Al contrario!
* Jesús condena la pobreza y el dolor, pero bendice a aquellos, como a mi amigo Pedro, que al encontrarse con personas como Juan, reconocen en los más pobres y necesitados la verdadera presencia de Dios.
* Esa es la clave de las lecturas del dÃa de hoy:
* La historia de Juan y Pedro me asegura que la presencia de Dios no solo está en lo bello;
* Al contrario, el Evangelio nos exige que abramos los ojos a ver la presencia de Dios en aquellos que son menos afortunados de lo que somos nosotros.
* Las bendiciones y maldiciones que escuchamos el dÃa de hoy no son una condena o recompensa que viene de fuera, sino son un reconocimiento de lo que queremos tener adentro, en cada uno de nuestros corazones.
* Esta es el reto del Evangelio.
* Esta también es la meta de vida cristiana.
* Esta es la vida que queremos vivir como seguidores de Cristo Jesús.
* Asà sea, Amen
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